Señor Burócrata

Author: Gerardo Taber / Labels: ,

Antes de empezar este post, hay que aclarar que la palabra burocracia no tiene -en su origen- una connotación negativa. El término burocracia deviene del francés "bureaucratie" que se compone de las palabras bureau "oficina o escritorio" y cratie "gobierno." De acuerdo al sociólogo Max Weber la burocracia -en su origen- tiene connotaciones positivas; ya que es una forma de organización y administración más racional que otras que se basan en relaciones "carismáticas" o "tradicionales". Weber definió a la burocracia como una forma de organización que realza la precisión, la velocidad, la claridad, la regularidad, la exactitud y la eficiencia conseguida a través de la división prefijada de las tareas, de la supervisión jerárquica, y de detalladas regulaciones. Sin embargo, algunos sociólogos también indican que la burocracia puede degenerase y que sus participantes, es decir los burócratas son:

"...el producto de una sociedad dominada por el miedo: a la pérdida del trabajo, a las relaciones sociales cara a cara, a derivar los problemas a los superiores que no se conocen. El burócrata es eminentemente un personaje pasivo, despersonalizado e irresponsable cuya labor se limita a calentar su silla y a favorecer a los altos burócratas."

Hechas estas aclaraciones, resulta que hace unos días, platicando con un muy buena amiga, mencionamos la forma de percepción que tenemos de nuestra propio trabajo. Yo le dije que me considero como un arqueólogo; en el más puro sentido de su etimología griega: ἀρχαίος archaios "antiguo" y λόγος logos "razonamiento, ciencia o estudio". Por lo tanto, me asumo como: un científico que razona sobre lo antiguo. En mi caso, las culturas del antiguo medio Oriente y el Mediterráneo, con especial énfasis en el Egipto faraónico.

Que en este momento de mi vida trabaje en un organismo del gobierno federal, no significa que deba de "renunciar" a mi vocación y que automáticamente me tenga que convertir en un burócrata. Si. Lo acepto, en estos momentos puedo ser calificado como funcionario público, con todas sus obligaciones y derechos, pero eso no significa que dejé de ser una persona con sueños e inquietudes, con virtudes y defectos. Es por eso que yo NO me consideró un burócrata; pero como dice mi mamá: "A quien le quede el saco; que se lo ponga."

Portada del libro "Señor burócrata" de José Pérez Chowell 1981 Ed. Universo. México.
Una muy buen sátira sobre la forma de actuar de los burócratas se encuentra en esta divertida animación que muestra al Negas "Don Makila" tratando de resolver un tramite con Burocracio:


Y su épica conclusión: